...

...

martes, 22 de septiembre de 2015

Un Descanso

-anciana.  Procura moverte mas rápido.
-No Me Llames Anciana. Me Llamo Clarese.
Clarese se notaba bastante cansada. Le que daba poca fuerza para esquivar las lanzas que disparaba el enemigo.  Se mantenía afirmando una rodilla en el suelo de medio lado observando hacia el cielo en dirección a sus atacantes. El forcejeo de no caer desplomada al suelo la obligaban incluso a saltar con la ayuda de sus manos o de sus alas que poco a poco ya no eran efectivas.
Tomoko en ningún momento se dejo caer. Reclamaba continuamente de que Clareses estaba vieja para luchar. En el fondo sabia que sus fuerzas estaban mermando poco a poco. Sin más que hacer, tomo la firme decisión de llevarse a Clarese por la fuerza aunque ella no lo aceptara. No quería ser participe de otro incidente.
-         - Bien Clarese. Te has ganado mi total atención. Aunque no apruebo lo que querías hacer. (emprende vuelo ocupando un espacio aéreo frente a los ángeles)
-         - Tomoko. Que pretendes. Ellos te asesinaran si te acercas demasiado. (con las fuerzas que le quedaban se levantaba. Sus piernas no hacían más que temblar. El dolor era soportable y o olvido completamente cuando tomoko lanzo un grito mas agudo que el que ella misma podría producir. Cubrirse las orejas no lo disminuía y eso mismo les hiso retroceder esta vez. Tomoko rápidamente descendió tomando en sus brazos a Clarese)
-      -    Podría dejarte caer ahora mismo en tus condiciones y podrías cumplir tu objetivo de hace rato ( dijo mientras volaba y tomaba cada vez mas altura)
-         - No puedo desaparecer así como así. Solo debo seguir distrayéndolos. (miraba caer al suelo como deseando despedirse, solo era una opción egoísta. Lo sabía bien por lo cual ha dudado de hacerlo. De la misma manera conoce a su gente. Si ella se dejaba morir el objetivo estaba claro. Levanto su brazo señalando el suelo) no estamos muy lejos. Y ellos están lejos de la base. Les tomara tiempo si quiera llegar a aquí. Me dará tiempo para prepararme.
-       -   Prepararte para que (desciende rápidamente sobre la zona que le había señalado)
-          mi fuerza no es suficiente para atacarlos a todos. Y como me he dado cuenta ellos también están algo confundidos. Como si los hubieran reorganizado y no conocieran a sus compañeros. Cometen muchos errores al momento de atacar. No estaría aquí si no es porque en ningún momento me dieron con las lanzas.
-        -  Y me vas a decir que la que tenías en tu costado es una broma. ( rosa la herida de forma insinuante)
-        -  (Clarese cierra los ojos forzosamente mientras tomoko le molestaba) no me refería a ese tipo de lanzas. Y por favor no vuelvas a hacer algo así. ( se suelta de ella quedando en el suelo de espalda al cielo)
-       -   Parece que sientes atracción por el suelo. Aunque ahora que lo pienso (se cruza de brazos mientras recuerda lo que vio cuando se acerco a ellos.) es difícil que de un simple grito se alejaran. Vi que algo que ellos traían en la mitad de sus armas se rompió.
-      -    Esos cristales. Les llaman sentencia ajena. El efecto que producen en nosotros puede llevar a la muerte solo por el hecho de cortar. Traen a nosotros las emociones de los demás. Yo al igual que mi compañera hemos desarrollado propias, por eso sabemos manejarlas con una corta exposición.
-         - Ya. Son cristales que cumplirían el deseo de un robot.

-        -  Tú lo has dicho. suelen durar poco. Y Sin mantenimiento se convierten en chatarra. (con voz algo apenada)